llevo tiempo sin escribirte
y contarte mi vida
hoy quiero hacerlo:
hoy que no duermo al raso
salvo por un boquete
, posiblemente de mortero,
en el techo del cuarto abandonado,
como todo aquí,
nadie sabe el nombre que se alzo antaño
a las puertas de esta ciudad
pero debió de ser bello.
al menos aquí nadie vera el fuego
entre estas cuatro paredes
de lo que fue un segundo piso.
nos permitimos el lujo de contar historias
de reírnos, aunque no muy fuerte
por algo nadie se acerca a esta ciudad,
para escasear las balas
las pareces parecen queso gruyere
o lo que dicen que era un queso gruyere
agujeros justo donde yo apoyo mi espalda,
no puedo dormir,
monto guardia
doy vueltas
miro con cuidado por la ventana
todo esta oscuro,
quieto,
inerte,
la luna ofrece sombras dantescas
de edificios derruidos,
alguna que otra planta.
un minusculo lago,
casi un charco refleja la luz
y lo convierte en un mágico cristal
"hay dos lunas esta noche,
una para nosotros y otra para el cielo,
me parece justo".
se crean hondas en el agua
un pequeño conejo bebe
se oye un disparo,
pájaros alzan el vuelo desde un árbol cercano
una sombra se cierne sobre el animal inerte.
"por eso nosotros no nos merecemos la luna"
suelto la colilla del cigarro,
en realidad
me apena no haber sido yo
quien le dio caza.
"sin duda, no merecemos los agujeros de bala
mucho antes que la luna"
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